
Ajena al frío del calendario, entre sus manos coge ramos del pasado y me invita a dar un trago donde lo habíamos dejado.
Contraria a los consejos del deber, Rita baila sin horarios, prende fuego a mis complejos y cura las costuras de mi piel.
Sedienta de la fruta del placer, alimenta sus penas con cianuro y me ata a la pata de su destino plantando flores de humo en mis porqués.
Si se queda o se va, si camina o revienta, si se detiene o da el salto es por hundirme en la lujuria de su lengua en una marea de cosquillas saladas.
Desterrada de los vapores del rencor, Rita enciende el incensario y me viste con abrazos y me da un nuevo color.
Sentada frente a un mar de azares, improvisa naufragarios al margen de las corrientes, a pie de página y a mi lado.
Ausente de la prisa del reloj, manda a mi tristeza a hacer la esquina y me lleva de la mano a sus caderas con la urgencia de quien quema su diario.

4 comentarios:
Que envidia te tengo,Que una se pasa la vida buscando una carta de esas.
Me encanto! me dejaste enamorada, lo que no se si de Rita o de tus palabras. =)
Saludos.
Me tendrás de visita si no te importa.
Ro!
Improvisar "naufragarios" (léase en negrita) es una invitación a buen puerto, tentadora e incuestionable.
Beso, Monsieur.
A mi tambien me tiene enamorado...
(pero eso ya lo sabías hace años)
Un abrazo y a ver si nos vemos pronto. Parece que voy recobrando la salud mental poco a poco.
Mmmm... As túas verbas son un regalo... ¿como non namorarse de ti, ou dela, ou deste intre?
A fraxilidade convertida en vento; poderoso e arrasador.
Visitareite a miúdo.
Un bico enorme!!
Uxi.
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