
Madame-ciudad que mojas cuando besas
Cuna de otoño y aguacero
Monja de clausura con liguero
Orfanato de yonquis y princesas.
Casa de citas y desplantes
Cruce de caminos despistados
Muelle de atraque de los bardos
Ambulatorio de devotos y ambulantes.
Doncella de abolengo muy dudoso
Reina de copas y arrumacos
Cárcel de miel y oro para Baco
Compost de estrellas ebrias en remojo.
Destilería de piedra y estudiantes
Patio de borrachos y vecindonas
Recreo de tunantes y busconas
Destino peregrino de emigrantes.
Plaza de abastos con olor portuario
Ermita para ateos y otros fieles
Templo tomado por los mercaderes
Sor presa de moho penitenciario.
Botafumeiro con piedra de costo
Barco de vela con telas de araña
Almohada para rimel y legañas
Fiesta juliana, súbdita de agosto.
Priscila en una tumba sacrosanta
Cuaderno de bitácora sin nuevas
Reducto de las noches duermevela
Armario de sotanas poco santas.
Confesionario de pecados geniales
Coto de caza de meigas y refranes
Burdel de amantes y rufianes
Clara de noche, dama de los soportales.
Herida, cardenal, hostias y opuestos
Huesos de santa de los croques
Perrita sin el rabo de un tal Roque
Alumna de una luna cuentacuentos.
7 comentarios:
veo que las palabras
campan a sus anchas
en los cielos estrellados
de esas noches mojadas
que desagastas al otro lado
de la barra de todos los bares...
me encantó redescubrirte...
Qué ganas.
Abrazo, Doinel (cómo echaba de menos ésto de leerle).
Veo que no has perdido la buena pluma (.. de escribir, claro)
Abrazos
( Qué detalle, Monsieur Doinel).
(Sólo para sus oídos, mademoiselle)
Que ben a súa volta doinel...non se resfrie.Aperta
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