viernes 25 de enero de 2008

RADICALES LIBRES I (perdón por la tristeza)



Ángel González

“Ningún hombre sabe qué pasado le espera”


Ángel, tocayo y hundido, mi Ángel González de la guarda,

Ángel “Prosemas o menos”.

Nací un viernes y vuelvo a morir un viernes.

Conocí la poesía de Ángel hace mil años

de mano de una chica muy guapa, un día

que ella quería llevarme a su cama,

el mismo día que yo había perdido

las llaves de mi casa.

Nací en enero y vuelvo a morir en enero.

El año en que yo nací, él se iba a los EE.UU.

a trabajar, a escribir, a respirar, a olvidar,

a evitar el hedor del precadáver de Franco.

Ángel de alas rotas, ángel y no tanto,

Ángel huérfano de Ángel.

También a mí se me sube el alcohol a los pies

y a la entrepierna las altas pasiones

y a la cabeza las bajas voluntarias de la razón

y profeso un ateísmo sin boquilla,

una existencia fraguada en las palabras

y un pesimismo silencioso e histórico

que me grita desde un espejo en ruinas.


11 de enero en un rincón cualquiera

5 comentarios:

bandini dijo...

amén. welcome y olé

Ra dijo...

...tiene usted el guapo subido, caballero.

A. Doinel dijo...

Gracias por abrirme la puerta, y a la señorita decirle que sólo puedo llegar a atractivo, como mucho (ja ja)

From Hell dijo...

siempre los mismos...

Ex Traño dijo...

¿pensabas que tu popa no seguiría a la proa?
era cuestión de tiempo que un pirata vuelva al mar....
de lo cual me alegro ennormemente